Patatas pequeñas al tomillo

Ingredientes:

Para la elaboración de  las patatas pequeñas al tomillo necesitamos:

  • 1 kg de patatas pequeñas blancas o rojas de piel fina.
  • 50 ml. de Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) Picual Ecológico lasolana2.
  • Un pellizco de tomillo (lo que nos cabe entre los dedos pulgar e índice).
  • Sal, al gusto de cada cual

Preparación:

Lavamos muy bien las patatas y las dejamos escurrir para que no suelten agua al echarlas al aceite.

Tomamos una olla de mediana altura con tapadera y la ponemos al fuego (1/3 de giro de rueda o de potencia). En ella vertemos los 50 ml. de AOVE lasolana2, de manera que cubra toda la base de la misma.

Con el aceite todavía frío echamos las patatas, ya escurridas y las removemos bien para que unte  la superficie de todas las patatas con el AOVE. A continuación espolvoreamos el tomillo y la sal y las volvemos a remover. De esta forma se homogeneiza la distribución del tomillo y la sal sobre la piel de todas las patatas.

Tapamos la olla con su tapadera y cada 5 minutos vamos removiendo, volteándolas en las olla y con cuidado de no quemarnos con el aceite caliente. De esta forma conseguimos que las pieles de las patatas se vayan friendo y el interior de las mismas se vaya cociendo con el vapor que van desprendiendo.

El tiempo de preparación dependerá fundamentalmente del tamaño de las patatas oscilando entre 30 y 45 minutos. Para que no se nos pasen a partir de los 30 minutos vamos textando.  O bien pinchamos una patata para ver su estado de cocción o sacamos una y la probamos.

Cata:

Al probarlas notaremos primero el crujir de la piel de la patata con un toque salado y aromático del tomillo y a continuación sentiremos el contraste del dulce la patata.  Es un sabor totalmente diferente de las patatas fritas, de las patatas cocidas, y de las patatas asadas. Merece la pena dedicarle un tiempo a la cocina y probar esta forma de prepararlas.

También notaremos que las patatas no han absorbido nada de aceite. Con esta elaboración las patatas quedarán mucho más sabrosas. Tendrán muchas menos calorías que unas fritas y conservarán todos sus nutrientes. Si las hubiéramos  cocido habrías perdido una buena parte en la cocción.

Esta forma de elaborar las patatas es poco habitual.

Mi madre solía elaborarlas en contadas ocasiones en los meses posteriores a la recolección de las mismas de la huerta (hoy desaparecida por efecto de la sequía). Eran los meses de Octubre o Noviembre. Este tipo de patatas por sus pequeñas dimensiones no eran apta para pelarlas y por lo tanto se destinaban para alimento de los animales (las gallinas que todo lo comen y el cerdo para la matanza del año). Ella solía elaborarlas con manteca de cerdo  y también salían muy buenas.

Yo he querido hacerlas con AOVE lasolana2 porque el resultado final es mucho más saludable y el sabor es espectacular. En aquella época no había AOVE´s como los que ahora elaboramos.