Revista Strogonoff – Olipremium – Laura Grani

Olipremium va sobre ruedas untadas con el mejor aceite virgen extra

Hace unos años, gracias a la evolución natural de la especie humana, nos dimos cuenta de que no todo el aceite de oliva es lo mismo. ¡Bendita evolución! Así se han descubierto verdaderos tesoros de la tierra, el oro liquido que realza los mejores bocados, cuida de nuestra salud y nos embellece.
Olipremium, el Salón de los Mejores Aceites Virgen Extra, en su segunda edición ha traído a Madrid la crème de la crème del oro graso: restauradores, cocineros, sumilleres, comerciantes de productos gourmet, distribuidores y periodistas pudieron disfrutar de los aceites de nueva cosecha de las 33 almazaras presentes en la muestra.
La variedad de colores y sabores estaba garantizada y para acompañar la degustación de aceites, además del indispensable y gustosísimo pan de Triticum, estaban presentes bodegas destacadas como Arzuaga, Roda, Rioja Alta, Alvear y sus respectivas marcas; conservas de Paco Lafuente;ibéricos burgaleses exquisitos de Casalba; queso de quesería La Antigua; productos gourmet del catalogo de Petra Mora y muchos más.

 

Los grandes chefs también apoyan el AOVE: pudimos ver a Manuel de la Osa(Las Rejas), Rodrigo de la Calle (Hotel Villa Magna), Sacha Hormaechea (Sacha),Óscar Hernando (Maracaibo) y Juan Carlos Trujillo (Canela en Rama, flamante triunfador del primer concurso de recetas con AOVE celebrado en el último Madrid Fusión) elaborando en directo. Con Mikel Zeberio como perfecto maestro de ceremonias, pudimos degustar sus tapas y pinchos cocinados en vivo con aceites virgen extra de las cuatro principales variedades de aceituna (picual, arbequina, cornicabra y hojiblanca) y con materias primas escogidas de la firma Petra Mora, demostrando, si todavía hiciera falta, las inagotables posibilidades del AOVE en la cocina de vanguardia.

 

Otro momento álgido fueron las catas de monovarietales. De la mano del periodista Juan Manuel Ruiz Casado, pudimos apreciar las diferencias típicas entre cuatro de las variedades más populares de este país. Los aceites fueron proporcionados por la Interprofesional del Aceite de Oliva Español y se cataron en copas de cristal. Menos mal, porque estoy de acuerdo con Ruiz Casado con que el color del aceite es tan bonito que sería una pena privarnos de su vista catándolo en esos tristes vasos azules. Aunque, para ser sincera, me pareció que ninguno de los propuestos encarnaba lo mejor de sus respectivas variedades. Se pudieron, eso sí, apreciar las principales características típicas aunque diluidas: la arbequina con su delicadeza de aromas a frutas y toques dulces, la cornicabra con un amargor moderado y picante suave, la hojiblanca, que curiosamente era de cosecha del año anterior, dejaba apreciar la diferencia entre un aceite recién exprimido y uno con un año de edad: ¡un abismo! Y para terminar con carácter, la picual con su apetitoso amargor y retrogusto picante. Para limpiar boca el cava Recaredo sustituyó a las típicas manzanas con éxito.

 

Tesoro de España
¿Estamos todos absolutamente de acuerdo en que el aceite es uno de los mayores tesoros de la gastronomía española? A quien no lo esté le desafío a probar, por ejemplo, el aceite de LaSolana2, de un color verde esmeralda espectacular fruto de unas picual recogidas a una altitud poco convencional de 1.100 metros en Oria (Almeria). Su propietario, Cristóbal Sánchez, desafío el orden establecido cuando decidió plantar esos olivos en la propiedad familiar. Ahora este almazarero part-time (trabaja en un banco) puede presumir de haber recolectado los premios mas destacados del sector. Y qué decir de los impulsores del proyecto Bardomus, “nacido entre los Parques naturales de la Sierra Irta, Prat de Cabanes y el Mar Mediterraneo” con algunos de los aceite mejores de España. Me sorprendió su aceite de borriolenca, variedad autóctona recuperada, verde como una infusión de trigueros y matorral mediterráneo e intenso como pocos aceites que me haya encontrado.

 

¿Para cuándo la obligación de indicar la fecha de recogida de las aceitunas en los envases?

Me quedé con ganas de probar el aceite de acebuche, el arbusto salvaje precursor del olivo, de Dehesa del Castillo, una almazara que, entre La Rioja y Navarra, ha creado un proyecto valiente, produciendo sus propias arbequinas y consiguiendo un aceite frutado verde delicioso que acaba de desembarcar en EEUU. ¡Olivos que producen un kilo de aceite! También me sorprendió la variedad frantoio, italiana de Toscana (perdón por el orgullo patrio), de Casademunt que además traía unas obras maestras de picual y koroneiki.

 

Sobre el autor  ⁄ Laura Grani

Italiana de nacimiento, lleva 12 años en España trabajando en el mundo de la comunicación. Periodista desde sus orígenes ha compaginado esta pasión con su función de consultora de comunicación y responsable de relaciones con los medios para empresas del sector vinícola y de la alimentación.

 

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